Sobre la ética en la macro fotografía como arte

Otra vez en español

Como lo prometido es deuda, seguimos con otra publicación en español para tratar los aspectos éticos enfocados ahora en la macro fotografía. En nuestra anterior publicación respecto a la ética, pareció por un momento que nos enfocamos en la fotografía de aves o animales grandes; por eso al terminar el artículo prometimos que haríamos esta segunda entrega. Aun así, la realidad es que todos los conceptos expuestos anteriormente pueden aplicarse a la fotografía (y observación) de vida silvestre en general incluyendo las macros.

Hemos decidido enfocar esta publicación en aspectos éticos propios de la macro fotografía, obviando aquellos temas que no necesitan ser repetidos. Adicionalmente, dado al gran éxito que tuvo nuestra primera publicación en español y la retroalimentación de nuestros lectores, hemos decidido hacer más publicaciones en este formato para el beneficio de nuestros lectores hispanohablantes.

Macro

La fotografía macro, macro fotografía o simplemente "macro" es como su nombre lo indica (macro = grande) la realización de fotos de gran tamaño, es decir que algo pequeño sea representado en una foto, más grande de lo que es en realidad. Usualmente no es importante la relación entre el tamaño real del sujeto y el tamaño del sujeto en la foto pero técnicamente hay concordancia que para ser considerado macro real, el tamaño del sujeto proyectado en el sensor de la cámara debe ser igual o mayor al tamaño real del sujeto, es decir que sea una relación de 1:1 (1x) o mayor. 

Esta aclaración es válida en el sentido que muchos lentes que se mercadean como macro tienen una relación menor, lo que indica que no son lentes macro verdaderos aunque permiten un acercamiento suficiente para lograr una mayor impresión en el sensor comparado a otros lentes. Lo cual nos hace pensar si es ético que los fabricantes llamen a estos lentes "macro".

En fin, no es nuestra intención discutir los aspectos técnicos y lo más importante que debemos sacar de estos conceptos es que para hacer macro hay que acercarse a centímetros del sujeto, lo cual lo diferencia enormemente de otras fotos de vida silvestre. Así, nuestros sujetos de macro  en vida silvestre tenderán a ser animales pequeños, artrópodos como insectos y arácnidos, reptiles, anfibios, plantas, flores, hongos, o partes de otro sujeto mayor de las cuales queramos mostrar un alto nivel de detalle.

Entra la ética

Acercarse a centímetros... Esto supone, de acuerdo a los conceptos éticos expuestos anteriormente, una perturbación en los ciclos de vida de los animales y una violación a la distancia que se debe mantener. Por lo tanto también debemos tomar en cuenta que vamos a tener asuntos éticos que atender, a continuación describo mis prácticas, opiniones y recomendaciones; aclarando que son hechas del punto de vista de la macro fotografía como arte y sin ninguna relación a la aplicación de este tipo de fotos en la ciencia.

Acercarse al sujeto

La recomendación básica de aprender los patrones de comportamiento de los animales y sus ciclos de vida será imprescindible. A pesar de lo mencionado arriba, acercarse demasiado no es necesariamente una perturbación drástica, ya que los sujetos de macro tienen un ciclo de vida totalmente diferente a los animales más grandes, y en ciertos casos incluso una tolerancia mucho mayor al acercamiento de las personas y los equipos fotográficos. Estos sujetos usualmente viven en un mundo tan pequeño en relación a nuestro mundo humano que las distancias en las cuales puedan demostrar un grado de estrés son muy pequeñas para nosotros, lo que nos permite acercarnos sin perturbar al sujeto. Además, aunque me duela admitirlo, los efectos de estrés son mucho menos drásticos en un insecto comparado a un ave, por ejemplo. OJO: esto no significa que unas vidas valgan menos que otras, todas las formas de vida merecen nuestro respeto y apreciación. Mi forma de trabajar y recomendación es aprender los hábitos de los sujetos y dominar técnicas de acercamiento, como el control de la respiración, hasta lograr acercarme a ellos sin perturbarlos.

Otros aspecto a considerar al acercarse, es que muchos sujetos son voladores o saltadores y que tan pronto se sientan amenazados por nuestro acercamiento, huirán. Lo importante será saber hasta dónde podemos seguir acechando al sujeto sin intervenir lo suficiente. En mi experiencia personal, si luego de un par de intentos el sujeto no colabora, es mejor dejarlo en paz y esperar otra oportunidad con otro sujeto más tolerante. En otras palabras, en macro tampoco hay una regla general de a qué distancia es la más adecuada acercarse. Me he encontrado con libélulas y damiselas que han posado tranquilamente para una foto tan cerca que puedo captar sus ojos, como aquellas que no dejan que me acerque a menos de un metro.

Ejemplo de una damisela que me dejó acercar bastante

Por último, es importate la recomendación de evitar exponerse a sí mismo a los peligros innecesarios. Debemos recordar que  muchos de nuestros sujetos son venenosos o tóxicos, que pueden reaccionar de forma agresiva o defensiva, pueden morder, picar o ser urticantes, por lo que debemos ser más prudentes en acercarnos y manipularlos.

No tocar, sus pelos son urticantes 

La manipulación

Hablando de manipulación también debemos ser sensatos con esto. En lo personal, manipulo levemente a ciertos sujetos para acomodarlos (tocándolos o persuadiéndolos). Sin embargo, solo lo recomiendo si puedes hacerlo con mucho cuidado y estás familiarizado con el sujeto y su fragilidad. Procuro nunca sostenerlos con mis manos y no recomiendo hacerlo tampoco si no conoces al sujeto, salvo excepciones como insectos grandes y animales que no sean frágiles. (escarabajos como el Hércules de abajo) 

Ejemplo de sujeto sostenido con la mano y luego manipulado en su propio habitat, aunque la foto no es macro y fue tomada con un objetivo 500mm

Ejemplo de sujeto que pudo ser persuadido para acomodarse de forma que obtuviera este ángulo y fondo verde sin infringir daño al sujeto, el fondo es parte de la toma original

Al final, queremos la foto de un ser vivo haciendo lo que naturalmente hace en su hábitat y sin interrumpirlo en lo que sea que haya estado haciendo cuando lo encontramos. Una vez más, utilizo mi regla de que si luego de un par de intentos no puedo acomodar al sujeto como quisiera, lo dejo así. Prefiero una foto natural aunque no sea perfecta a hacerle daño o no obtener ninguna foto porque el sujeto se va a causa del estrés.

Situaciones controladas

Dicho lo anterior sobre la manipulación, hay ejemplos de manipulación que caen en la raya de lo que es ético y no lo es, y aquí daré mi opinión muy personal, sin buscar un debate. 

Las fotos de situaciones escenificadas en un ambiente artificial donde se puede garantizar una toma al antojo del fotógrafo con sujetos claramente manipulados son muy populares, y aunque sean muy artísticas, para mí no son una representación real del sujeto en su hábitat. Ejemplos clásicos de estas fotos son (y espero no herir susceptibilidades): ranas montadas en escarabajos, libélulas posando juntas abrazadas, culebras o ranas posando sobre flores, ranas con "paraguas" bajo la lluvia, mantises bailando, ojos compuestos con gotas de agua, libélulas en vuelo bajo la lluvia...

Vaya, no digo que una que otra no sea posible en el habitat natural pero me parece mucha casualidad que un mismo fotógrafo encuentre tantas escenas fantásticas... y tampoco digo que las fotos no se vean espectaculares pero para mí no son reales y no representan las situaciones naturales que como fotógrafos de vida silvestre estamos supuestos a captar. Incluso, muchas veces dudo que hayan sido sujetos vivos pero el peor engaño es hacer creer al público que es una escena posible en la naturaleza, cuando no lo es.

¿Son éticos o no estos fotógrafos? Lo dejo a criterio de ustedes.

Más que manipuladas y controladas; fantásticas

La otra verdad que callan muchos de los macreros famosos es que no solo manipulan los sujetos, el escenario y la situación, también manipulan el archivo digital al grado que parecen más diseñadores gráficos que fotógrafos. No es extraño que estas fotos mencionadas arriba tengan elementos falsos como: lluvia falsa,  fondos falsos y  otros foto-montajes hechos en Photoshop o herramientas similares. Una vez más, engañando al público con una escena imposible de hacer en la naturaleza.


Recolección y traslado de los sujetos

En lo personal, evito esta práctica y solo he hecho muy pocas excepciones cuando se trata de sujetos moribundos o en el caso de algunas hormigas (muy abundantes). No recomiendo la práctica de recolección y liberación porque lo más probable es que no haya liberación por la muerte del sujeto, y de liberarlo puede que esté muy estresado o debilitado para sobrevivir. Dejémosle este trabajo a quienes apliquen esta foto con propósitos científicos aunque también debo advertir que parte de nuestra labor es educativa y que solamente con ese propósito se hizo la toma de la hormiga mostrada abajo.

Ejemplo de sujeto moribundo recolectado, lo que me permitió hacer este acercamiento en un ambiente controlado. El fondo es parte de la toma original.

Ejemplo de sujeto recolectado, el fondo es parte de la toma original en ambiente controlado, el sujeto no pudo ser liberado

Conozco el caso de un fotógrafo que realizaba esta práctica de forma muy cruel. Luego de recolectados metía a los insectos al congelador para bajar el metabolismo del insecto y adormecerlo,  luego los colocada en un ambiente controlado para hacer apilamiento o focus stacking. Lo hacía por los "likes" y trataba de engañar al público diciendo que había sido en el habitat natural. He escuchado y leído de otras prácticas crueles como el uso de pegamentos e hilos para hacer a los sujetos posar de forma poco natural, luego los hilos son editados digitalmente.

¿Es ético si el fotógrafo sabe lo que hace, es cuidadoso y devuelve al animal vivo a su habitat original? Otra respuesta que dejo a su criterio.

Apilamiento

Tampoco soy fanático del stacking (apilar varias fotos con diferentes puntos de enfoque para obtener una imagen final con profundidad de campo ampliada) por las mismas razones descritas arriba. Nuestros sujetos debieran estar vivos y por ende se mueven,  para lograr el apilamiento se podría requerir algunas de las técnicas de manipulación, control, recolección y traslado.

Sumado a eso, las implicaciones técnicas complican demasiado la obtención de la foto. No solo el sujeto se mueve, también se mueve la vegetación donde está y nos movemos nosotros entre una toma y otra. El apilamiento en mi opinión sería una tarea titánica en la naturaleza y ni con trípodes y rieles de enfoque creo que sea posible sin tener el ambiente controlado. 

No niego que los resultados son magníficos pero ¿se justifica el sacrificio para obtener la imagen? Lo dejo a su criterio.

El ecosistema

Debemos hacer énfasis extremo en la fragilidad del ecosistema de nuestros sujetos, los hábitats y plantas que habitan. Su mundo es tan pequeño que la más mínima intromisión de nuestra parte puede ser catastrófica para ellos. Cuidemos por dónde caminamos, dónde pisamos, qué vegetación removemos, etc.

Conclusiones

En la fotografía macro también debemos tratar a la vida silvestre y su habitat (aunque parezcan tan insignificantes) como si fuéramos sus invitados. Debemos tratarlos con sumo cuidado y tratar de perturbarlos lo menos posible; es innegable que nuestra sola presencia y la de nuestro equipo ya es una perturbación, así que tratemos de divertirnos sin hacer más daño a nuestros huéspedes. Siempre tengamos presente que los fotógrafos de vida silvestre queremos a nuestros sujetos vivos y en su ambiente natural, haciendo lo que hacen naturalmente, allí está el verdadero arte.