Sobre el Oilbird y la ética en la fotografía de animales como arte

Del inglés al español

Como nuestros lectores sabrán, nuestras publicaciones en este blog siempre han sido en inglés dado que nuestra audiencia es cosmopolita y a través de esta ventana tratamos de vender a Panamá como un destino factible para la observación y fotografía de vida silvestre por lo que se decidió desde un inicio hacerlo en ese idioma.  Sin embargo, esta publicación será en español para poder transmitir con mayor claridad el mensaje a una audiencia local que es de nuestro interés particular en este momento.

Sobre mi persona

Dejaré por mientras de referirme a mi persona en forma plural, ya que no escribiré en nombre de la organización Panama Birds & Wildlife Photos como lo suelo hacer. Escribiré a título personal, a nombre de Miguel, alias "Siu" o "Siu Generis".

Desde mis inicios en este pasatiempo (hoy una profesión) hace menos de 3 años, decidí usar un seudónimo para mantenerme en el anonimato; una práctica nada extraña entre los artistas y que no tiene ningún fin maléfico, por el contrario, mi intención siempre fue proteger mi identidad para evitar el conflicto entre dos facetas de mi vida. Así mismo decidí dejar de usar el seudónimo en las fotos y como verán hoy en día ellas solo tienen como marca de agua el logotipo de Panama Birds & Wildlife Photos (PB&WP) y la dirección de nuestro sitio web.

Con el pasar del tiempo hubo personas que trataron de convencerme de salir del anonimato, otros descubrieron datos de mi verdadera identidad y no demoraron en revelarlos cual bochinche. Otros han respetado mi decisión y por mucha información personal que conozcan son incapaces de revelarla. Incluso en ocasiones yo mismo he revelado información personal voluntariamente  y ha pasado desapercibida o ignorada. En fin, trabajar en el cuasi-anonimato es una decisión personal.

El objeto de esta publicación

Esta publicación busca hacer una declaración pública de mis prácticas éticas en la realización de fotografía de animales salvajes.

Sobre el Oilbird

Hace unas semanas atrás se reportó un Oilbird, un ave muy rara para Panamá. Por cosas de la vida yo pude llegar a tiempo al lugar donde se había avistado  y pude hacer mis tomas luego de dedicar un par de horas a la tarea. Sin embargo, luego de retirarme una persona vio el ave abandonar el lugar  y puede que personas hayan interpretado eso cómo que yo espanté el ave, lo cual no es cierto y puedo probar no solo con mi palabra y fotos, si no con un testigo presencial si fuese necesario.

Sobre la ética en la fotografía de animales 

Sobre este tema no hay que inventar la rueda, ha sido discutido muchas veces por diferentes entidades, yo lo he leído, aprendido y practicado al cansancio, sobre todo porque son cosas de sentido común. Creo que es importante compartir con ustedes algunos principios básicos en dos áreas particulares (el sujeto, y nuestra responsabilidad) con los cuales yo me siento identificado. Posterior a cada punto comentaré cómo son mis prácticas y cómo fueron específicamente en este caso, junto con la mejor evidencia que puedo mostrar, las fotos:

Conocimiento del sujeto y lugar:
Se debe aprender los patrones de comportamiento de los animales; saber cuando no se debe interferir con los ciclos de vida de los animales.
  • El Oilbird es un animal nocturno, durante el día es usual que esté dormido. Esto permitió que me acercara lo suficiente sin interferir en su ciclo. El ave nunca mostró estrés por mi presencia ya que ni si quiera la notó. Nunca me acerqué demasiado ya que tampoco hubiera tenido buen ángulo para el disparo, debido a la altura en la que se encontraba. Mis acciones fueron totalmente sigilosas y solo esperaba el momento en que la brisa hiciera actuar al ave de forma interesante como levantar la cola o abrir los ojos.
  • A pesar de que mi tiempo libre para dedicarle a la fotografía es muy limitado, invierto mucho tiempo en observar hábitos y en tratar de lograr captar un momento único, rara vez uno puede encontrarse sujetos como estos que le permiten  gastarse horas haciendo cientos de fotos, y que nos enseñen hábitos específicos. Lo importante es hacerlo sin interferir con la naturaleza y poder documentar algo interesante que transmita un mensaje positivo.

Se debe respetar las necesidades de rutina de los animales. Hay que recordar que otros intentarán fotografiarlos también.
  • Durante mi estadía otras personas llegaron y pudieron fotografiar al ave sin ningún inconveniente. Observaron todos mis movimientos y la distancia hasta la cual me acerqué.

Se debe usar lentes adecuados para fotografiar animales salvajes, si un animal muestra estrés, uno debe moverse hacia atrás y utilizar un lente más largo de ser posible, o el acercamiento óptico o digital.
  • Mi lente es adecuado para animales salvajes aunque no necesariamente el mejor específicamente para aves; es un 500mm f/4 y es de distancia fija, no es un lente zoom, lo que quiere decir que no acerca y aleja la imagen. La única forma de lograr acercamiento o alejamiento es caminando (hacia adelante o hacia atrás respectivamente) por ese motivo yo camino pero siempre manteniendo una regla de oro. La realidad es que no hay una distancia específica a la que uno no se puede acercar, eso va a depender de muchos factores. Acercarse poco o demasiado es muy relativo, y mi regla de oro es que uno se puede acercar hasta donde el animal lo permita; y por lo tanto debemos llegar hasta donde el animal muestre el mínimo estrés. Allí yo me detengo por una simple razón: si espanto al sujeto no tendré más oportunidades de hacer la foto deseada. En este caso eso no sucedió, porque repito: no fue necesario llegar a ese límite.
  • Adicionalmente, utilizo extensiones que convierten mi lente a 700mm y 1000mm con las que puedo lograr mayor acercamiento, manteniendo una calidad de imagen y nitidez aceptables. La segunda opción la uso muy poco ya que es muy difícil enfocar bien y usualmente cuando un sujeto está tan lejos otros factores adicionales a la óptica del lente pueden afectar enormemente la calidad de la foto. Con estas extensiones pareciera que estoy más cerca aún de lo que realmente estaba. Por otra parte, las personas que tienen poco conocimiento o experiencia con este tipo de lentes, que son muy grandes, piensan que tenemos en nuestras manos telescopios astronómicos o telescopios de observación de aves pero la realidad es que no es similar a ninguna de las dos y la mayoría de las aves son animales relativamente pequeños y muchas veces ni con estos lentes logramos estar tan cerca para hacer la foto ideal, los fotógrafos de animales aspiramos a llenar el cuadro con el sujeto lo más posible para poder captar los detalles. Claro, estos son ideales y no quiere decir que todas las fotos van a ser así.

Se debe familiarizar con la fragilidad del ecosistema, mantenerse en los senderos que están destinados a disminuir el impacto.
  • Quizás mi único error en este caso fue no mantenerme en la carretera y buscar otro ángulo o acercamiento, adentrándome a un espeso pastizal. Por otra parte, conocer el ecosistema y los riesgos a los que uno se expone permitirán de vez en cuando salirse del sendero para poder acceder a especies que no van a entrar al sendero. Esto no lo recomiendo si usted no tiene experiencia, no conoce el ecosistema, no entiende los riesgos o se encuentra sólo. Cabe aclarar que las veces que me salgo de un sendero son las excepciones a la regla y no una regla general.

Se debe tratar a la vida silvestre, las plantas y los lugares como si fuera su invitado.
  • A pesar de lo expuesto arriba, nunca infrinjo un impacto a la vegetación del cual ella no pudiera recuperarse fácilmente. Este caso no fue la excepción no hice daño más allá de caminar sobre pasto o cortar algunas lianas. 
  • Evitar el daño a los animales es incuestionable, sería un total cínico si pretendiera hacer esfuerzos conservacionistas y educativos infringiéndoles daño. 

Evitar exponerse a sí mismo y a otros a accidentes evitables.
  • No expuse mi integridad más allá de lo tolerable. Acercarme más hubiera representado hundirme en una parte del pastizal que estaba inundada, exponiéndome a un peligro (quedar atrapado) y una vez más, no hubiera tenido buen ángulo. 
  • Admito que en esta parte he fallado en ocasiones al no medir bien los riesgos, afortunadamente hasta el momento no he tenido accidentes.

Pericia y responsabilidades:
Se debe tratar a los demás con cortesía, pregunte antes de unirse a otros.
  • Al encontrarme con otros observadores soy cortés, y estoy seguro que lo fui en este caso. Di las buenas tardes y dije que me cambiaba de ángulo porque el ave se había volteado. A pesar de estar en descanso el ave giraba en parte por la brisa, como lo muestra las fotos que otras personas publicaron. 

Con mucho tacto informar a los demás si se observa que se están involucrando en un comportamiento inapropiado o perjudicial.
  • El día del Oilbird, habían personas allí que si consideraban que lo que yo estaba haciendo era inadecuado pudieron habérmelo dicho, supongo que si no lo hicieron era porque era evidente que no se le infringía ningún estrés al ave y que no impedía de ninguna manera que ellos u otros hicieran sus propias fotos. Adicionalmente, mi correo electrónico y hasta mi número de celular están disponibles en nuestra página web, por lo que es muy fácil contactarme posteriormente si así era considerado necesario.

Informe comportamiento inadecuado a las autoridades correspondientes.
  • En esta situación con el Oilbird  entiendo que nadie ha reportado un comportamiento inadecuado con pruebas razonables. Por otra parte sería muy irresponsable informar de supuestos comportamientos inadecuados que no han sido observados.
  • Por mi parte yo he cometido el error de no informar este tipo de comportamientos, como leerá abajo.

Sea un buen modelo a seguir, tanto como fotógrafo y un ciudadano, eduque a los demás con sus acciones; y ayude a que comprendan mejor.
  • Precisamente es lo que hago con esta publicación (y todas las demás). Decidí aclarar cómo hago mi trabajo para que comprendan mejor y entiendan cómo logro mis resultados.

Las fotos:

Estas tres fotos fueron hechas desde una ubicación que fue lo suficientemente cerca para lograr la toma deseada sin interferir en el ciclo de vida del ave. Este ángulo era perfecto porque estaba bien iluminado y con el fondo verde de los árboles de atrás:

Cuando el viento le pegaba por detrás pude ver como se levantaba su cola y así hacer esta toma en la que parece que nos saluda. Todo fue cuestión de "timing" a una distancia focal de 700mm.

Luego con 1,000mm y menos recorte en la edición pude llenar el cuadro sin necesidad de acercarme más. Captando más de los detalles que tanto deseamos ver.

Esta es exactamente la misma foto de arriba pero con mayor recorte para mostrar más detalle, no fue necesario ni posible acercarme más y se debe notar que el ave sigue dormida tal como salió en todas las fotos que me precedieron. No hay ningún indicio de estrés ni de alarma.

Luego el ave giró y me moví a donde yo había empezado a tomar fotos que era desde un parche de bosque; en ese ángulo la luz era malísima porque el ave estaba a contraluz con un sol muy fuerte y un fondo de nubes blancas. Sin embargo, luego de pensar por mucho tiempo pude detectar un ángulo en que podría conseguir un fondo verde de un árbol y bolas de bokeh pero debía subirme a una pequeña inclinación que de hecho me alejaba del ave, y abrir una pequeña ventana cortando unas lianas y hojas.

Me ubiqué como expliqué y empecé a tomar fotos, eventualmente pasó algo mágico. El ave decidió extender sus alas y asolearse, pude captar los rayos de sol traspasando su plumaje mientras las bolas de bokeh adornaban la escena. Quité la extensión para trabajar en 500mm y que cupiera todos los elementos en el cuadro, era una toma de momento más que de detalles. Luego ella abrió sus ojos y yo estaba listo para esta toma.


Ya me iba pero decidí hacer esta toma solo para documentar como se veía el ave asoleándose desde el ángulo donde le pegaba el sol y demostrar que la extensión de alas no era una reacción a mi presencia. En mi opinión, totalmente sin fundamento científico y solo basada en la observación y evidencias, el ave estaba secando la humedad de su plumaje para salir volando eventualmente. Como podrán observar una vez más, no hay señal de estrés, pero mi presencia en el lugar permitió documentar un hábito que quizás no es conocido hasta el momento para la ciencia. 

Otros temas éticos en la fotografía de vida salvaje:

Uso de flash: 
A pesar de que no hay información concluyente sobre los posibles efectos negativos del uso de luz de flash para las aves y otros animales, yo he decidido no utilizarlo. Sin embargo, estoy preparado para usarlo con especies nocturnas y de noche (búhos, potoos, etc), lo uso para las macro, y muy de vez en cuando con el lente largo cuando se trata de sujetos como flores y libélulas gigantes. Este tema crea mucho debate y solo quisiera concluir que muchos profesionales lo utilizan sin efectos adversos. Lastimosamente, hay gente que se ha dedicado a satanizar  el uso de flash porque no lo entienden o porque no saben como se usa, incluyendo el mal ejemplo de fotógrafos que caen en la segunda categoría.  

Animales en cautiverio y comederos:
Las fotos de animales en cautiverio no va contra la ética. Mi preferencia es no hacerlas pero se ha hecho necesario para ciertas especies. Siempre que sea necesario revelo que la foto es hecha en cautiverio y jamás he atribuido que una foto es de un individuo en libertad cuando no lo es.

Para muestra estas publicaciones:

Especificamente, en el caso de las fotos de Zopilote Rey (King Vulture) tan pronto fueron publicadas se hizo la aclaración que son aves en cautiverio que viven en el Parque Summit pero para que una de ellas haya sido reconocida a nivel internacional fue irrelevante si eran en libertad o no, lo importante fue la calidad de la imagen y el mensaje, estas fotos son muy importantes para educar, y si no me cree vea el proyecto The Photo Ark de Joel Sartore, todos animales en cautiverio.

Lo no-ético sería engañar a las personas sobre el lugar en que hice la foto, cosa que jamás he hecho.

Los comederos no son tan drásticos quizás porque son aves libres pero para los efectos las trato igual, procuro no hacerlas pero si tengo oportunidad no las desperdicio. Una vez más, para fines artísticos y educativos es irrelevante si se usaron comederos o no, y el debate sobre los efectos de los comederos es interminable.

Compartir los sujetos:
Como decía uno de los principios arriba, otras personas querrán ver y fotografiar las mismas especies.   Cuando supe que había un newsfeed de aves raras en Panamá (xenornis.com), no dudé en compartir mis hallazgos allí con el propósito de compartir y permitir que otros tuvieran la oportunidad.

Como muestra pueden ver este resultado de búsqueda de aves raras reportadas por mi persona en dicho sitio:
(incluye especies como: Least Bittern, Red-tailed Hawk, Crested Owl, Mangrove Cuckoo, Orange-crowned Oriole)

Admito que tengo mucho tiempo sin reportar en el newsfeed; una decisión personal que tomé luego de ver que mi reporte de Least Bittern fue ignorado totalmente y que los demás reportes eran muy incidentales y que difícilmente otros iban a poder tener la misma oportunidad de verlos. Sin mencionar, que dicha página no se actualiza frecuentemente.

Por otra parte, a pesar de que no me considero un observador de aves, hago el registro de mis observaciones en ebird.org.

Uso de grabaciones (playback) o imitación de llamados o cantos para atraer a los animales (aplica para aves principalmente):
Este es otro objeto de amplio debate en el que parece algunas partes no logran ponerse de acuerdo. Algunas asociaciones sugieren limitar el uso de estos métodos. También se sugiere evitarlo en áreas altamente visitadas por observadores de aves; o para atraer especies en peligro de extinción, de interés para la conservación o que sean raras en el área. En lo personal, el uso que le doy a esta técnica para atraer aves y lograr fotos es muy reducida. En primera instancia porque no soy un especialista en aves e identificar el gran número de especies que posee Panamá puede resultar muy difícil para mí en muchos casos y por lo tanto en el momento se me dificulta encontrar de qué especie se trata; en segundo lugar porque la experiencia me indica que no es un método muy efectivo. No funciona con muchas especies, e incluso con individuos de una misma especie. En ocasiones solo utilizo estos métodos para confirmar la especie si se trata de aves que tienen especies muy similares, para ubicar el ave a la cual pretendo acechar (de forma ética), o cuando se trata de especies difíciles de poder fotografiar en un lugar despejado. Pero jamás me verán "silbando" aves como jacamars, trogones, sunbittern o ground cuckoos, etc., y tampoco me verán haciéndolo incesantemente como si fuera una especie de necesidad para garantizar que mis seguidores verán a esa especie retratada.

Esta es lastimosamente, una práctica que he observado en guías locales en lo poco que he podido coincidir con ellos en el campo, incluso de las compañías más importantes. Y admito que he fallado a la ética al no cumplir con los principios arriba detallados (informar sobre un comportamiento inadecuado). Por ejemplo, recientemente observé cómo guías silbaban a unos Sunbitterns que se encuentran anidando, sin considerar los efecto negativos que podría acarrear esto en el ciclo reproductivo de la especie, solo para poder enseñárselo a los clientes; quienes, dicho sea de paso, en su mayoría mostraron poca importancia con la especie y su historia natural.


Conclusión

En conclusión, creo que puedo sustentar muy bien mi actitud ética, y aclaro que esta publicación no es una apología, solo dejaré que mi trabajo siga hablando por mí como lo hablan las cuatro fotos de arriba. Este  tema me ha gustado tanto que haré otro artículo con énfasis en los animales más pequeños, ya que hay otros puntos diferentes que son de interés. Esperen pronto este reportaje.